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El cambio climático y sus impactos en la salud humana

Las temperaturas extremas, las olas de calor y el frío intenso tienen efectos directos en la salud. De 2002-2010 México registró el fallecimiento de 393 personas por calor natural excesivo, la mayor parte en el noreste del país.

Uno de los efectos indirectos del cambio climático en la salud tiene que ver con la contaminación del aire, 4.2 millones de muertes prematuras anualmente en el mundo son atribuibles a esta causa.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre 2030 y 2050 se espera que el cambio climático cause aproximadamente 250 mil muertes adicionales por año debido a la malnutrición, paludismo, diarreas y golpes de calor.

En el ámbito de la salud pública, durante los últimos veinte años se han hecho estimaciones sobre los efectos del cambio climático en la salud humana, para lo cual se han diseñado diversos estudios tomando en cuenta aspectos retrospectivos, así como el análisis de las condiciones actuales, la vulnerabilidad y las estimaciones a futuro, todo esto en el marco de escenarios de cambio climático, destacó Horacio Riojas Rodríguez, director de Salud Ambiental del Instituto Nacional de Salud Pública.

Y entre los impactos directos que se han identificado, mencionó el investigador, está que las temperaturas extremas, las olas de calor y el frío intenso tienen efecto directo en la salud. En lo que se refiere a la isla de calor, las consecuencias son golpes de calor, deshidratación y falla cardiorrespiratoria. Durante el período 2002-2010 México registró el fallecimiento de 393 personas por calor natural excesivo, la mayor parte en el noreste del país.

Además, Riojas Rodríguez advirtió que se prevé que en el 2020 el cambio climático exponga a estrés hídrico a aproximadamente 75 millones de personas en África. Y que en el período 2020-2030 el cambio climático deprima la producción de cereales de 2% a 3%, aumentando el riesgo de hambruna para10 millones de personas. Hoy en México existen 28 millones de personas sin acceso a la alimentación, 27.6% de ellas son niños.

El investigador recordó, durante su participación en el Tercer Encuentro Nacional “México ante el Cambio Climático”, que la revista médica The Lancet conformó la Comisión Lancet sobre Salud y Cambio Climático, este informe del año 2015 concluye que las respuestas de mitigación y adaptación al cambio climático tienen beneficios directos en la reducción de la mala salud de la población.

El documento también señala que las energías renovables asequibles tendrán impactos positivos para los más vulnerables al cambio climático, y considera que la mitigación reduce el riesgo y produce substanciales beneficios asociados a la salud, por lo que ahorrar en prevención ahora conllevará un mayor gasto en tratamientos en el futuro.

Riojas Rodríguez agregó que diferentes grupos de investigación a nivel mundial también han identificado rutas indirectas de cómo afecta el cambio climático a la salud humana. Entre estas rutas indirectas están los cambios que se generan en los nichos de los vectores (como los mosquitos), que transmiten enfermedades como paludismo y dengue, así como las relacionadas con las alteraciones en la química atmosférica, que son generadas por algunos contaminantes que actúan como forzadores climáticos.

La OMS considera que la contaminación atmosférica es uno de los riesgos ambientales más importantes a nivel mundial, ya que 4.2 millones de muertes prematuras anualmente son atribuibles a la contaminación del aire exterior con material particulado.

En lo que se refiere a los contaminantes climáticos de vida corta —entre los que se encuentran el carbono negro, metano, ozono y los hidrofluorocarbonos—, los cuales permanecen en la atmósfera por poco tiempo (horas o semanas), tienen efecto de calentamiento en el clima a nivel global y regional, y causan efectos negativos en la salud, la agricultura y los ecosistemas, dijo el especialista.

“El incremento en la temperatura promueve mayores concentraciones de ozono, con lo que se tienen más horas con radiación solar y más días con incremento en la exposición a este contaminante. Mientras que el carbono negro, como componente de las partículas respirables, incrementa la temperatura y la exposición a él provocando una disminución de las funciones vascular y respiratoria, agravamiento de los síntomas del asma e inflamación pulmonar, entre otros”, describió.

Noemí Rodríguez González, para la Academia Mexicana de Ciencias.
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